Hombres. Inteligentes.™

 

Desafío #42

No hacerlo hasta no completar el Desafío #41
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Desafío: Prohibirse usar ciertas palabras negativas.

Explicación: El caballo es mucho más fuerte que el hombre. Pero el hombre lo controla por medio de un simple freno colocado en su boca. Así es el poder de las palabras. Nuestra boca puede hacernos fuertes o débiles; impulsarnos hacia adelante o frenarnos, abrirnos oportunidades o cerrarnos puertas.

Conocí a alguien que siempre que le traían una idea respondía casi invariablemente con las siguientes palabras iniciales: “Es buena, pero el problema es…” –y de allí en adelante enumeraba las dificultades para implementar la idea. El resultado era que siempre permanecía en la misma situación, raramente avanzaba.

Yo mismo, hace mucho tiempo, decidí eliminar el verbo “esperar” de mi vocabulario. Llegué a la conclusión de que raramente, casi nunca, “esperar” es lo único que podemos hacer. Siempre hay algo que se puede hacer en vez de “esperar”. Pero me di cuenta que cuando usamos esa palabra, nos damos una excusa para no hacer nada. “Estoy esperando el llamado de fulano para entonces hacer eso.” Quiere decir, no necesito hacer nada hasta recibir tal llamado. Pero eso probablemente no es verdad. Yo puedo, como mínimo, llamar a fulano en vez de esperar por él, además de otras cosas.

El problema es que nuestras palabras reflejan nuestra manera de pensar. Y después de que las pronunciamos y nos oímos a nosotros mismos, ellas refuerzan aquellos pensamientos. Entonces si mi manera de pensar sobre nuevas ideas es: “ellas van a desordenar mi vidita hasta ahora organizada, y eso me traerá incomodidad” – siempre buscaré razones para que aquella idea no funcione. E inmediatamente abriré mi boca para señalar esas razones. Cuando me escuche diciendo eso, me sentiré realmente inteligente, justificado, y así, mi manera equivocada de pensar se volverá aun más confiada de que está en lo correcto.

Ahora imagínese eso ocurriendo decenas, centenas, millares de veces a lo largo de la vida. El resultado es que nuestras palabras nos condicionan a pensar y actuar de acuerdo con lo que ellas dicen.
Pero si nuestras palabras reflejan y afectan nuestra manera de pensar, entonces ¡podemos cambiar nuestros pensamientos y actitudes cambiando nuestras palabras!

Por eso, su desafío esta semana será identificar palabras negativas que usted normalmente usa, prohibirse a sí mismo de usarlas (eso mismo, PROHIBIR) y substituirlas por otras mejores.

Quiero agregar la primera en su lista: el verbo “esperar”. A partir de ahora esta palabra de convertirá una mala palabra para usted. No la use más. Cuando ella venga a la mente, busque otras palabras para usar. Por ejemplo, en vez de “estoy esperando que abra la escuela para hacer mi matrícula”, diga “la escuela recién abre el mes que viene, entonces, mientras tanto, estoy organizando mi espacio en casa, en dónde voy a estudiar, viendo cuáles libros puedo ir leyendo y ajustando mi presupuesto para qué las mensualidades no se hagan pesadas.”

Nunca, nunca más use la palabra “esperar”. Sea un hombre de actitud, que persigue las cosas, no un debilucho que se queda “esperando”.

Segunda en la lista: si usted también acostumbra a usar esta frase, entonces agréguela también. “El problema es…” Pare de hablar del problema. Cambie sus palabras. Pase a decir: “La solución es…”

¿Agarró el espíritu? Entonces ahora vaya a su Cuaderno de Notas.

Cuaderno de notas: Comience a anotar las palabras y expresiones negativas que usted acostumbra usar. Para ayudarle, tal vez usted quiera preguntarle a las personas cercanas a usted, si ellas notan negatividad en sus palabras. A veces no lo notamos, pero nuestra esposa, patrón, empleados, padres y amigos lo notan muy bien. Sea humilde, pida ayuda y oiga atentamente. Luego, escriba al lado de las palabras negativas, las nuevas palabras que usará en lugar de esas. Mire esta lista diariamente esta semana, a la mañana y a la noche. ¡Y vigile su boca!

Socio Oficial: Antes de conversar, lean la Biblia: Santiago 3. Entonces conversen y evalúen ese comportamiento el uno del otro, si se dan cuenta de eso.

Plazo: Este desafío debe ser iniciado inmediatamente y concluido antes del Desafío #43, que será lanzado de aquí a una semana.

Postear: Después – y solamente después – de haber iniciado este desafío, postee sus comentarios en el Facebook del IntelliMen (no en el suyo personal) o en el Twitter, con este encabezado:

Desafío IntelliMen #42 concluido: Me prohíbo usar estas palabras: (sume una o más palabras o expresiones que identificó).

Links:
http://www.facebook.com/IntelliMen.esp
http://www.twitter.com/IntelliMenEsp (cuando postee en el Twitter, use @IntelliMenEsp en su mensaje)

 

Checklist de verificación:

Identifiqué  mis palabras y expresiones negativas
Anoté en mi Cuaderno de Notas y las substituí por otras positivas
Estoy vigilando mi boc
Mi socio y yo leímos Santiago 3 y conversamos sobre este desafío
Posteé mis comentarios en Facebook/Twitter

 

Frases:

La boca habla de lo que está lleno el corazón – Jesús (Mateo 12:34)

 

 

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