Ofrenda Escondida - Cristiane Cardoso - Español | Cristiane Cardoso - Español

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Cualquier persona que tenga la mínima idea de las cosas espiritual ya debe haber ofrendado alguna vez en su vida, pues de una forma u otra siempre ofrendamos. En las iglesias, específicamente, se suele depositar las ofrendas en bolsas (alforjas) o incluso en el propio altar.

Ya es algo casi automático el acto de buscar en los bolsillos, cartera y bolso un cierto valor monetario para ofrecer a Dios.

Pero, lo que muchos no tienen la costumbre de hacer es, preguntar antes de ofrendar, para Aquel que recibirá nuestras ofrendas, ¿qué realmente debemos entregar? Preguntar a Dios cuál es la ofrenda ESCONDIDA que debemos buscar dentro de nosotros y derramar sobre el altar … Esa es la cuestión: ¿Usted se ha apresurado a ofrecer algo a Dios o con calma le ha preguntado lo que Él quiere de usted?

Lo que Él desea recibir de sus manos, de forma espontánea, no puede ser contabilizado en forma numérica, no se puede sumar en calculadora, no se puede pasar por la TPV en débito o crédito, pues Dios espera recibir la ofrenda ESCONDIDA, aquello que usted tanto guarda y esconde. Esa es exactamente su verdadera ofrenda.

Rencores, tristezas, recuerdos, orgullo, carácter fuerte, vanidades, sueños, deseos, su voluntad, sus pensamientos, su forma de hacer las cosas, pereza, ansiedad, desconfianza, inseguridad, duda, avaricia, odio, traumas, apego a la personas y cosas, complejos, su cultura, religiosidad, falsedad, gula, timidez, segundas intenciones, miedos, preocupación con lo que van a pensar de usted, malicia, malos ojos, prepotencia, añoranza del mundo o de algo que vivió cuando su agrado estaba en las cosas de este mundo, hipocresía, prostitución, infidelidad, mentira, un vicio, confesar un pecado, apego a títulos… la lista es casi interminable.

Dios quiere que seamos valientes para entregar lo invisible antes de depositar lo visible (dinero) en el altar, Él quiere su ofrenda escondida primero, y sólo después aceptará la ofrenda monetaria, y no hay otra manera, tiene que ser en ese orden.

1- Ofrenda Escondida (cosas como las que se enumeraron arriba)

2- Ofrenda visible (cosas materiales)

“Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y ahí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja delante del altar tu oferta, y va a reconciliarte primero con tu hermano, y luego viene y presenta tu oferta.” Mateo 5: 23,24

No se equivoque, hay algo dentro de usted que debe ser derramado sobre el altar. ¡Pregunte a Dios y haga un análisis, pronto encontrará cuál o cuáles son sus Ofrendas escondidas!

Colaboró: Cristiane Cardoso

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