Escondrijo - Cristiane Cardoso - Español | Cristiane Cardoso - Español

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¡Hola a todas!

Quiero estrenar el 2018 con un post aquí para vosotras… sé que he estado “ausente” pero quiero enfatizar que nunca estuve tan presente

Ayer, el último día de 2017, Dios habló tan fuerte conmigo en la reunión de la mañana, que inmediatamente pensé eso tiene que ir para mi blog. Estábamos meditando sobre el Salmo 91 y en el *propósito que comenzamos para los primeros noventa y un días del año, y esa palabra “Escondrijo” llamó mi atención.

“El que habita en el Escondrijo del Altísimo morará bajo la sombra del Todopoderoso.” Salmos 91:1

Me acordé de las veces que jugaba “al escondite” en una época en la que no había móvil ni vídeo juegos y los niños eran mucho más inocentes. El juego consistía en que no te encontraran, o sea, a quien encontraban, ese perdía. Por ello, siempre buscábamos escondites inusitados… dentro del armario, debajo de la cama, entre otros. Yo me escondía tan bien que sólo cuando acababa el juego, es que salía de mi escondite, y aún así lo hacía sin que nadie me viera para que aquel escondite fuera secreto para poder usarlo en los próximos juegos.

Hoy, ya no juego más al escondite, la vida dejó de ser un juego y pasó a ser un juego de vida o muerte. El mundo en el que vivimos quiere hacerte de menos, humillar, calumniar, faltar al respeto, y desvalorizar y, ¿cómo librarse de ello? Si no sale de casa, entra en su casa a través de la TELE, de Internet o a través de sus familiares. Si corres te alcanza, si te paras te come. ¿Como protegernos de una sociedad tan mala?

Habitando en el Escondrijo del Altísimo. Sólo allí podemos descansar de verdad…

Nuestro Señor ya sabía que necesitaríamos de este lugar, pero Él dejó bien claro para quien estaba reservado: para aquellos que habitan en Él y no para aquellos que quieren hacer un tour o pasar algunos días vacacionales, o que incluso lo quieren usar como refugio de tarde en tarde.

Yo he vivido en ese Escondrijo por eso…

Yo no necesité de un diploma para ser una mujer inteligente
Yo no necesité “disfrutar” mi juventud para aprovecharla.
Yo no necesité salir con varios chicos para encontrar a uno que sirviera.
Yo no necesité de popularidad para ser feliz, ni de fama para sentirme útil.
Yo no necesité experimentar ni probar para tener la aprobación que necesitaba.
Yo no necesité tener el cuerpo y la belleza exaltada por el mundo para sentirme bonita.
Yo no necesité de seguidores ni de publicaciones compartidas para saber mi valor.

Mi vida ha sido prácticamente la misma rutina desde que me conozco como persona y ni por eso es pesada, por el contrario, cada año conquisto más, crezco más como persona, me conozco mejor, sirvo más a mi Señor, y consecuentemente soy más feliz y realizada. Es tan maravilloso habitar en ese escondrijo que hasta los problemas que tuve, tengo, y voy a tener siempre me hicieron, hacen, y harán más bien que mal.

Es por el hecho de vivir de esa manera espiritual que no necesito temer al 2018, ni las malas noticias, ni lo que hablen de mí por ahí… estoy a la sombra del Omnipotente y descanso tranquilamente, muy agradecida.

¡Sean todas bendecidas y que este nuevo año, estemos todas juntas en este Escondrijo!

En la fe.

*A propósito, ¿quién está en este propósito del Salmo 91? ¿Quiere saber más al respecto? Participe de la Universal más cercana este miércoles.

 

Colaboró: Agatha Cristina

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