No elegimos venir al mundo, pero tenemos el derecho de elegir dónde vivir la eternidad.

Blog

Naciones y reyes

Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos. Génesis 20:17

Abraham no estaba envidioso de Abimelec, porque su esposa y sus sirvientes podían tener hijos, y Sara todavía no, porque sabía que lo que Dios tenía para él era, infinitamente, mayor.

Y te multiplicaré en gran manera, y haré naciones de ti, y reyes saldrán de ti. Génesis 17:6

Y la bendeciré, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y vendrá a ser madre de naciones; reyes de pueblos vendrán de ella. Génesis 17:16

Abraham no tuvo envidia de Abimelec, porque lo máximo que él, su esposa y sirvientas podrían tener eran hijos, pero lo que Dios tenía para Abraham y Sara era eterno.

Dios no solo quería que ellos tuvieran un hijo, sino que generasen naciones y reyes.

Lo que Dios tiene para nosotros los que tenemos la visión de Abraham es, infinitamente, mayor que cualquier conquista de este mundo.

¡Dios quiere que generemos naciones y reyes!

Colaboró: Obispo Renato Valente

Obispo Macedo
Obispo Macedo

¡Participe! Deje su comentario sobre este post

¿Sabías que también puede recibir los mensajes de mi blog por correo electrónico? Complete la siguiente información: