Lo que muchas personas no perciben es que la acción precede a la emoción. En otras palabras, lo que usted hace determina cómo se siente.

Por ejemplo, cuando va al gimnasio, come una dieta saludable aquel día, se sube a la balanza a la mañana siguiente y ve que perdió peso, usted se siente realmente bien consigo mismo. Pero, ¿qué le trajo ese sentimiento? Las cosas que usted hizo el día anterior.

Usted llega a casa después de un largo día de trabajo. Está físicamente agotado, pero se siente muy bien por lo que realizó en el trabajo hoy. ¿Por qué se siente bien? A causa de lo que hizo hoy.

Usted está sentado en casa un sábado a la tarde. El ambiente está tan emocionante como una carrera de babosas. Usted y su familia están aburridos. ¿Qué es lo que usted hace? Entra al auto con su esposa e hijos, van a ver una película o a comer una pizza o simplemente a caminar al parque. Al final del día, todo el mundo llega a casa con una sonrisa en el rostro. ¿Por qué? A causa de lo que ustedes hicieron juntos aquel día.

La acción precede a la emoción. Sus actitudes impactan en sus sentimientos. Lo que usted hace determina cómo usted se siente.

El error de muchas personas es esperar a “tener ganas” de hacer algo antes de hacerlo. Y si no tienen ganas, comienzan a pensar que algo debe estar mal.

Los sentimientos son muy erráticos, imprevisibles y no confiables. Usted puede sentirse muy animado con alguna cosa hoy y estar totalmente desinteresado en la misma cosa mañana. ¿Qué hacer entonces? ¿Cómo mantenerse animado en su relación, trabajo, fe, o cualquier otra área de la vida?

Usando la mente y no sus sentimientos. Haciendo las cosas correctas, y haciéndolo bien, aún si inicialmente no siente ganas de hacerlo. En seguida, el sentimiento y las ganas vienen.

Si yo hiciera apenas lo que siento, habría muchos días en los que solo me quedaría en la cama y no haría nada. Si yo siguiese mis emociones y no mi inteligencia, ya habría hecho muchas cosas estúpidas y habría arruinado mi vida. Pero aprendí que la acción precede a la emoción. Tengo que mantener mis sentimientos sujetos a mi mente.

Por eso, cuando no siento ganas pero sé que necesito hacer algo, empiezo a hacerlo pronto porque sé que después de algunos minutos las ganas vienen, seguidas de buenos sentimientos.

Genere los sentimientos que usted desea por las actitudes que usted toma. No sea un esclavo de sus sentimientos. Sea señor de estos.

 

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61 respuestas to “La acción precede a la emoción”

  1. Buenas noches Obispo. Es muy cierto, hay veces que escuchamos mas a las emociones que a la Fe, tomando decisiones no correctas que no ayudan a nuestra vida. saludos.