Blog

“Airaos, pero no pequeis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo”. (Efesios 4.26)

Todos nosotros tenemos momentos de ira, sin embargo, no podemos dejar que se prolongue para el otro día, ni que provoque en nosotros odio y resentimiento, llevándonos a no conseguir perdonar a nuestro prójimo. Porque, si eso sucede,  no podremos  ser perdonados por Dios.

 

 

Ágatha Cristina
Colaboró: Ágatha Cristina

¡Participe! Deje su comentario sobre este post