¿Cómo encontrar personas sinceras? - Cristiane Cardoso - Español | Cristiane Cardoso - Español

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¿Cuántas experiencias amargas no vivimos todos nosotros ya por dejarnos seducir por el brillo de la apariencia y por el son de las palabras suaves y envolventes de las personas a nuestro alrededor?
A lo largo de la vida, no fueron pocos a los que considerábamos de amigo, buen vecino, buen funcionario o mismo como un supuesto “buen partido”para un posible matrimonio. Sin embargo, con el tiempo, las verdaderas intenciones y carácter de esas personas fueron reveladas. A veces, el dolor provocado por las mentiras, traiciones y falsedad fue tanto que se abrieron enormes heridas en el alma.
Solo quién ya experimentó los desiertos de la vida, por causa de relacionamientos encubiertos sabe evaluar el peso de esas malas elecciones.
Eso sucede porque el hombre ve lo que es externo y, a causa de eso, sus conclusiones la mayoría de las veces son equivocadas.
Ver el corazón es una prerrogativa de Dios, y ese atributo Él no se lo da a nadie. Por lo tanto, si no queremos ser engañados, tenemos que depender de la omnisciencia de Su Espíritu para tomar decisiones.
En una determinada ocasión, el Altísimo mandó al profeta Samuel a ir a la casa de una familia de Israel para ungir a un nuevo rey para la nación que Él mismo había elegido. Aunque Samuel fuese un hombre fiel y justo, él era falible y sujeto a cometer engaños. Al mirar para Eliab, el hijo más grande de Isaí, él creyó que estaba delante del escogido. Fuerte, guerrero, habilidoso con las palabras, pero no tenía un compromiso con los Preceptos Divinos (1 Samuel 16:7).
El único en aquella casa que tenía un corazón agradable a Dios, en medio de los siete hermanos, era David; el más despreciado. El joven David era desacreditado y olvidado por su propio padre, quién honraba y estimaba a los otros hijos “bonitos y capaces” en detrimento del más joven.
Si el Soberano no ” hubiese intervenido” en aquel momento, un desastre hubiese acontecido futuramente en la nación, pues el profeta iba hacer subir al trono al hombre equivocado.
Admiro el hecho de que Samuel tuvo humildad para ver que estaba siendo ilusionado por la fachada fantasiosa cuando fue reprendido por Dios.
Por eso, obedeció y siguió diligentemente en la búsqueda del hombre cierto.
Vea que, como humanos, somos frágiles e incapaces de ver el interior y las intenciones de alguien. Si actuamos mediante nuestros ojos, traeremos cerca de nosotras a aquellos que nos harán sufrir y vamos a rechazar a aquellos que Dios separó para ayudarnos.
Nuestra inteligencia, percepción y métodos de evaluación jamás serán precisos para conocer y juzgar a las personas.
Necesitamos que el Espíritu Santo nos conduzca por la mano, a fin de desviarnos de gente que es una verdadera  armadilla y llevarnos a los que poseen la belleza de un corazón humilde y sincero.
Delante de eso, seamos cautelosos con nuestras opiniones sobre los demás, pues podemos errar y sufrir terriblemente al olvidar la Voz de Dios.
¿Usted ya se decepcionó por no haber oído un consejo del Cielo?

Colaboró: Agatha Cristina

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